Estemática: el Siglo de Oro por las ramas

Los Talleres Internacionales de Estudios Textuales nacieron en 2004 en la Universidad de Extremadura, al calor de las inspiraciones y las emociones que despertaron en nosotros los primeros colloquia de la recién fundada European Society for Textual Scholarship (ESTS) en Copenhague (2003) y Amberes (2004), y también el congreso de Nueva York de 2003 de su “asociación-madre”, la americana Society for Textual Scholarship (STS). Aquellos encuentros nos empujaron primero a proponerle a la ESTS la celebración en Alicante de su primer congreso (co-organizado por las universidades de Extremadura, Alacant, Lleida y Autònoma de Barcelona), y luego a imaginar la posibilidad de reproducir en España ese modelo —centrado en la reflexión teórica y metodológica, y transversal con respecto de las tradiciones filológicas nacionales— en actos de menor envergadura y con periodicidad anual. Desde su primera edición —que inauguró Alberto Blecua en 2004 en Cáceres— los Talleres han mantenido la misma estructura: un número reducido de especialistas, no necesariamente afines por su campo de investigación o su orientación metodológica, comparten dos días de ponencias y debates. Trasnueve ediciones en la Universidad de Extremadura, los Talleres se trasladaron por un año a la Universidad de Córdoba (2013) y desde 2014 se celebran en la Università degli Studi di Perugia. A partir de la edición XIV y durante tres años, gracias a la financiación del “PRIN 201582MPMN – Il teatro spagnolo (1570- 1700) e l’Europa: studio, edizione di testi e nuovi strumenti digitali”, de cada Taller ha salido publicado un volumen monográfico con las respectivas actas, en las cuales se abordaban aspectos de la edición de textos teatrales: las acotaciones (XIV Taller), el diálogo (XV) y la puntuación (XVI) (Giuliani y Pineda 2018; 2020a; 2020b). Tras una interrupción de cuatro años y en el marco de un nuevo PRIN, hemos reanudado la serie de los Talleres eligiendo como hilo conductor del encuentro un tema de mayor alcance que completara la visión de la ecdótica de los textos teatrales y al mismo tiempo la insertara en el contexto de la transmisión textual del Siglo de Oro. La ecdótica española ha conocido en los últimos cuarenta años un impulso excepcional gracias al esfuerzo de dos gigantes, Alberto Blecua y Francisco Rico, que, desde perspectivas a menudo opuestas y bebiendo con inteligencia de fuentes extranjeras (la tradición italiana y la material bibliography anglosajona, respectivamente) han plantado en España la semilla de una crítica textual con perfil propio, superando tanto la venerable praxis de un Cotarelo y de un Menéndez Pidal como otras aportaciones valiosas, aunque aisladas, de un Germán Orduna y una Luisa López Grigera. Porque, más allá del esmero y la brillantez de sus ediciones, lo que ha connotado la labor de Blecua y de Rico siempre ha sido su afán por acompañar la atención hacia un texto concreto con la construcción de discursos de orden teórico y metodológico. En sus artículos, en las introducciones y en las notas de sus ediciones, los dos han sabido dialogar —a veces explícitamente, otras de forma solapada— entre ellos y, sobre todo, con la tradición filológica europea, dejando una huella que seguirá marcando durante mucho tiempo nuestro campo de estudios. Ese diálogo —nacido alrededor de la eficacia del método de Lachmann cuando este se aplica a la transmisión impresa— desembocó en la polarización de diferentes visiones sobre el problema de la detección, la interpretación y la enmienda del error, con todas sus premisas y consecuencias sobre la filiación correcta de los testimonios. Esas reflexiones guiaron y a la vez se forjaron al calor del trabajo de proyectos financiados con fondos públicos y de iniciativas editoriales particulares dedicadas a la edición crítica de los clásicos de la literatura española: la teoría, pues, iba de la mano de la práctica ecdótica en la tarea de edición de los textos teatrales del Siglo de Oro2 —o de las obras completas de Quevedo (en el proyecto dirigido por Alfonso Rey), de los cancioneros de la Biblioteca Corsiniana de Roma (dirigido por Patrizia Botta), del fondo teatral manuscrito de la Real Biblioteca (Gondomar Digital, dentro del PRIN coordinado por Fausta Antonucci que patrocina el Taller de este año), de la novela corta del Barroco (dirigido por Rafael Bonilla Cerezo), entre otras empresas—; y en hazañas editoriales como la de la Biblioteca Clásica, que empezó sus andanzas en la editorial Crítica de Barcelona bajo la dirección de Francisco Rico y que ahora se publica en el ámbito de la Real Academia. La XVII edición los Talleres Internacionales de Estudios Textuales se inauguró en el Departamento de Letras de la Università degli Studi di Perugia el 6 de mayo de 2024, día de san Pedro Nolasco, reunió a nueve especialistas para que aportaran distintas perspectivas sobre la transmisión de diferentes géneros literarios. Las versiones ampliadas de sus ponencias, completas con los stemmata e ilustraciones que se presentaron en su momento, no aspiran solo a ofrecer unos determinados case studies, sino que, respondiendo a la petición de los organizadores, apuntan a ilustrar procedimientos, hipótesis y teorías.